jueves, 13 de mayo de 2010

TU VERDADERO VALOR

Hay una vieja historia de un joven que acudió a un sabio en busca de ayuda:
‑ Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo ganas de hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar?¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro, sin mirarlo, le dijo: “Cuánto lo siento, muchacho. No puedo ayudarte, ya que debo resolver primero mi propio problema. Quizá después...”. Y haciendo una pausa agregó: “Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar”
- E... encantado, maestro – titubeó el joven, sintiendo que de nuevo era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
- Bien – continuó el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo meñique de la mano izquierda y, dándoselo al muchacho, añadió ‑: Toma el caballo que está ahí fuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, y no aceptes menos de una moneda de oro. Vete y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó al mercado, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes, que lo miraban con algo de interés hasta que el joven decía lo que pedía por él.
Cuando el muchacho mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le giraban la cara y tan sólo un anciano fue lo bastante amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era demasiado valiosa como para entregarla a cambio de un anillo. Con afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un recipiente de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta.Después de ofrecer la joya a todas las personas que se cruzaron con él en el mercado, que fueron más de cien, y abatido por su fracaso, montó en su caballo y regresó.Cuánto hubiera deseado el joven tener una moneda de oro para entregársela al maestro y liberarlo de su preocupación, para poder recibir al fin su consejo y ayuda.Entró en la habitación.
- Maestro – dijo ‑, lo siento. No es posible conseguir lo que me pides. Quizás hubiera podido conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
- Eso, que has dicho es muy importante, joven amigo – contestó sonriente el maestro ‑. Debemos conocer primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar tu caballo y ve a ver al joyero. ¿Quién mejor que él puede saberlo? Dile que desearías vender el anillo y pregúntale cuánto te da por él. Pero no importa lo que te ofrezca: no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz de un candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo al chico:- Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya mismo, no puedo darle más que cincuenta y ocho monedas de oro por su anillo.- ¿Cincuenta y ocho monedas? ‑ exclamó el joven.- Sí – replicó el joyero‑. Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de setenta monedas, pero si la venta es urgente...
El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido-
- Siéntate – dijo el maestro después de escucharlo ‑. Tú eres como ese anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte un verdadero experto. ¿Por qué vas por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y, diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo meñique de su mano izquierda.

“El valor de nuestras vidas no se establece por lo que hacemos ni por a quien conocemos sino por los que SOMOS.”

lunes, 26 de abril de 2010

UN MINUTO SIRVE PARA...



Un minuto sirve para sonreír.Sonreír para el otro, para tí y para la vida.
Un minuto sirve para ver el camino, admirar una flor, sentir el perfume de la flor, sentir el césped mojado, percibir la transparencia del agua…reflejarse en los ojos de otro…Se requiere apenas de un minuto para evaluar la inmensidad del infinito, aunque sin poder entenderlo.Un minuto apenas para escuchar el canto de los pájaros.
Un minuto sirve para oír el silencio, o comenzar una canción.Es en un minuto en que uno dice el “sí” o el “no” que cambiará toda su vida.Un minuto para un apretón de mano y conquistar un nuevo amigo.Un minuto para sentir la responsabilidad pesar en los hombros, la tristeza de la derrota, la amargura de la incertidumbre, la ansiedad de la espera, la marca de la decepción, la alegría de la victoria.En un minuto se puede amar, buscar, compartir, perdonar, esperar, creer, vencer y ser.En un simple minuto se puede salvar una vida…Tan sólo un minuto para incentivar a alguien o desanimarlo.Un minuto para comenzar la reconstrucción de un hogar o de una vida.Basta un minuto de atención para hacer feliz a un hijo, un padre, un amigo, un alumno, un profesor, a un ser…
Solo un minuto para entender que la eternidad está hecha de minutos.De todos los minutos bien vividos.Un minuto… Cuántas veces los dejamos pasar sin darnos cuenta… pero también cuántas veces traemos a nuestras vidas los recuerdos de los minutos vividos llenos de felicidad, de alegría y también de tristezas.Decimos “un minuto” y nos parece nada.
Pero cómo se aprecia ese minuto al levantar la mano y saludar a un amigo que se va para siempre, cómo se valora ese minuto que hace que lleguemos tarde a nuestros trabajos, cómo se espera ese minuto que nos lleva a reunirnos con los que amamos, cómo nos llena de emoción ese minuto en que nos entregan a nuestro hijo al nacer, y cómo también deseamos que la vida le otorgue más minutos a quien la muerte separará físicamente de nosotros y no veremos más.Un minuto… parece increíble… parece tan poquito y sin embargo puede dejar una huella tan profunda en nuestra vida.Lo importante es no vivir la vida porque sí, dejando pasar el tiempo. Alguien alguna vez dijo: “Vive cada minuto como si fuera el último”.Si todos recordáramos esa frase a diario aprenderíamos a vivir la vida intensamente.Aprenderíamos a no posponer las emociones más lindas de la vida pensando que “si no es hoy será mañana”.Tu tiempo es ahora… el futuro es incierto…Vive cada minuto intensamente.La vida es Hoy… Que el reloj de tu vida marque cada minuto al compás de los latidos de tu corazón.

LA VIDA ES MOVIMIENTO

La fuerza de vida crea un movimiento espiral del centro a la periferia. Cada átomo tiene su movimiento específico, cada célula, cada órgano el suyo, y el cuerpo como suma total de todos los movimientos tiene un ritmo total intrínseco propio.
Todos los organismos vivos se componen de células, y estas están dotadas de:

una memoria (patrimonio genético), una conciencia (fisiológicamente sabe cómo reaccionar y en caso de dificultad, hará todo lo necesario para sobrevivir) ,y también de un movimiento o ley de “Dilatación-retracción”.
La dilatación o expansión: Es la actuación de una célula para nutrirse, intercambiar y comunicarse con su entorno y aumentar su espacio vital e irradiar su fuerza.
La contracción o retracción: Es el proceso por el cual la célula, cuando se encuentra en una situación de peligro, rompe el contacto con el medio externo, se repliega sobre si misma y concentra su fuerza vital a fin de reservarla para poder sobrevivir.
La retracción es temporal, respondiendo a una situación de peligro pasajera, pero puede llegar a ser duradera si se percibe que la amenaza es permanente.
Nosotros tenemos -como seres pluricelulares- igualmente un pulso de vida, un ritmo y cuando se vive plenamente se vibra, pero a menudo en vez de vivir, no hacemos más que sobrevivir.
“Me abro para crecer” todo lo que se abre va hacia la vida.
“Me cierro para protegerme” todo lo que se cierra va hacia la supervivencia.
Bloqueamos LA VIDA –dentro de las células-cuando nos sentimos amenazados, en peligro, o cuando tenemos miedo. Miedo a la
muerte, al dolor, a la separación, a perder mis seres queridos, a las enfermedades, a la pobreza, a que me abandonen, al rechazo, a la soledad, etc.

(Extraído del trabajo de Montserrat Gascón, de su libro “Viva el pericardio libre”)

martes, 23 de marzo de 2010

LA RIQUEZA INTERIOR

La historia se refierea un individuo que se mudo de aldea, en la India, y se encontró con lo que allí llaman un maestro.
Este es un mendicante errante, una persona que, tras haber alcanzado la iluminación, comprende que el mundo entero es su hogar,el cielo su techo y Dios su Padre, que cuidara de el.
Entonces se traslada de un lugar al otro. Tal como tu y yo nos trasladaríamos de una habitación a otra de nuestro hogar.
Al encontrarse con el maestro, el aldeano dijo:
"No lo puedo creer! Anoche soñé con usted. Soñé que el Señor me decía:

-Mañana por la mañana abandonaras la aldea, hacia las once, y te encontraras con este maestro errante- y aquí me encontré con usted."
"Que mas le dijo el Señor?" Pregunto el maestro.
Me dijo: "Si el hombre te da una piedra preciosa que posee, serás el hombre mas rico del mundo..

Me daría usted la piedra?"
Entonces el maestro revolvió en un pequeño zurrón que llevaba y dijo:"Será esta la piedra de la cual usted hablaba?"
El aldeano no podía dar crédito a sus ojos, porque era un diamante, el diamante mas grande del mundo.
"Podría quedármelo? ""Por supuesto, puede conservarlo; lo encontré en un bosque. Es para usted."
Siguió su camino y se sentó bajo un árbol, en las afueras de la aldea. El aldeano tomo el diamante y que inmensa fue su dicha! Como lo es la nuestra el día en que obtenemos algo que realmente deseamos.
El aldeano en vez de ir a su hogar, se sentó bajo un árbol y permaneció todo el día sentado, sumido en meditación.
Al caer la tarde, se dirigió al árbol bajo el cual estaba sentado el maestro, le devolvió a este el diamante y dijo: "Podría hacerme un favor?"
"Cual?" le pregunto el maestro.
"Podría darme la riqueza que le permite a usted deshacerse de esta piedra preciosa tan fácilmente?"...

Lo esencial es invisible
A los ojos!!
¿Qué tesoro buscas tu?
Te dejo pensando...

LA SOMBRA

Una de las ideas más interesantes de Carl Gustav Jung fue el concepto de “La Sombra“. Jung denominó como el arquetipo de “La Sombra” a todos los aspectos ocultos o inconscientes del individuo, tanto positivos como negativos, que éste concientemente ha reprimido o nunca ha reconocido para sí. Decía, que “la sombra representa cualidades y atributos desconocidos o poco conocidos del ego tanto individuales (incluso conscientes) como colectivos. Cuando queremos ver nuestra propia sombra nos damos cuenta (muchas veces con vergüenza) de cualidades e impulsos que negamos en nosotros mismos, pero que podemos ver claramente en otras personas.”
En su mayor parte, la sombra se compone de deseos reprimidos e impulsos incivilizados que hemos excluido de nuestra auto imagen, es decir de cómo nos vemos a nosotros mismos. Estas motivaciones son percibidas como moralmente inferiores para el “ideal” de lo que creemos que somos, por lo que también depositamos en la sombra fantasías y resentimientos. De esta manera, la sombra abarca en general todas aquellas cosas de las cuales uno no se siente para nada orgulloso. Es algo así como la cochambre que barremos debajo de nuestra alfombra consciente. Estas características no reconocidas en uno, a menudo se perciben en los demás a través del mecanismo de proyección, el cual consiste en observar las propias tendencias inconscientes en otras personas. Debido a la dificultad de reconocer y aceptar nuestra propia sombra, este mecanismo de proyección es una de las formas más recurrentes y negativas de no trabajar los propios defectos y adjudicar éstos sólo a los demás.
El ser humano proyecta, en un mal anónimo que existe en el mundo exterior, todas las manifestaciones que salen de su sombra, porque tiene miedo de encontrar en sí mismo la verdadera fuente de toda desgracia. Todo lo que el ser humano rechaza pasa a su sombra que es la suma de todo lo que él no quiere, pero debe ocuparse en forma muy especial de estos aspectos, pues al rechazar en su interior un principio determinado, cada vez que lo encuentre en el mundo exterior desencadenará en él una reacción de repudio. Sumado a esto, la sombra está expuesta a contagios colectivos, debido a que el individuo es seducido por el anonimato del grupo y se deja llevar por la masa desenfrenada, en esta masa anónima, la personalidad puede expresar lo reprimido o sus aspectos no reconocidos bajo el amparo y aprobación del grupo.
El emprender este difícil camino de enfrentar, reconocer, integrar y trabajar con nuestra sombra es necesario para el conocimiento y realización total de uno mismo, proceso al que Jung denominó el proceso de individuación. La confrontación de la conciencia con su sombra es una necesidad terapéutica y, en realidad, el primer requisito para cualquier método psicológico completo. Vale la pena pasar por este proceso de llagar a un acuerdo con “El Otro” que hay en nosotros, porque así logramos conocer aspectos de nuestra naturaleza que no aceptaríamos, que nadie nos mostrará, y que nosotros mismos jamás admitiríamos.
Enfrentarse a la sombra contempla trabajar e integrar ambos lados: aquellas cualidades y actividades de las cuales uno no se enorgullece, y nuevas posibilidades que uno nunca supo que estaban ahí. Cuando aprendemos a reconocer nuestra sombra y a vivirla un poco más, nos volvemos más accesibles, naturales, y humanos, nos integra al grupo y dejamos de estar sobre él, para ser humanos entre humanos en una relación natural.

domingo, 14 de febrero de 2010

LA PARÁBOLA DE LA PARÁBOLA


Hace mucho tiempo andaba la Verdad por las calles, en los pueblos, tratando de hablar con la gente, pero la gente no la quería, la despreciaban solamente por las ropas que llevaba.
La Verdad andaba con harapos, sin lujos, sin pretensiones, tan simple, pura y sencilla como la Verdad.
La Verdad siempre trataba de acercarse a la gente, de entrar en sus hogares, pero siempre fue despreciada y humillada, pues nadie la quería por sus vestiduras harapientas.
Un día la Verdad andaba caminando y llorando, muy triste por todo esto, hasta que de repente se encuentra a alguien muy alegre, divertido, vestido con colores muy llamativos y elegantes y toda la gente la saludaba!!!.....Era la Parábola!!!
...Y la Parábola ve a la Verdad y le dice: "Verdad, ¿por qué lloras?"
La Verdad le responde: "La gente me desprecia y me humilla! Nadie me quiere ni me aceptan en sus casas!"
La Parábola le dice: "Claro, Verdad... Te entiendo; lo que pasa es que tienes que vestirte como yo, con colores y bien elegante....y verás el cambio"
Parábola le prestó uno de sus vestidos a Verdad y desde ese día, como un milagro, de repente, la Verdad fue aceptada por la gente y era querida por todos...

Moraleja:
Nadie acepta la Verdad desnuda. Todos la prefieren disfrazada con ropas de Parábola.

ENTREVISTA CON DEEPAK CHOPRA

LA ENTREVISTA CON DEEPAK CHOPRA, MÉDICO.



El norteamericano Deepak Chopra es más que un doctor: tiene millones de lectores en todo el mundo y hay quien le considera el principal gurú de Estados Unidos. La revista Time lo ha definido como una de las 100 personalidades más representativas e influyentes del siglo XX.

--Según usted y según la física cuántica, cada día nacemos y morimos muchas veces.
--El mundo físico está construido por partículas atómicas que nacen y mueren a la velocidad de la luz. A un nivel subatómico, nacimiento y muerte ocurren constantemente.
--Pues no nos damos cuenta.
--Nuestros sentidos no lo pueden percibir, porque son incapaces de registrarlo a esta velocidad.
--Cuando muera de verdad, ya sé adónde irá mi cuerpo. ¿Pero adónde irá mi conciencia?
--No irá a ningún sitio, porque, para empezar, no tiene ubicación. La conciencia está fuera del tiempo y el espacio, no va a ningún sitio: solo el cuerpo material se disipa. Cuando una habitación se destruye, nada sucede con el espacio que contenía.
--¿Qué es la conciencia?
--Es la base del ser, la fuente del espacio, del tiempo, de los objetos, es energía e información. No es suya, ni mía. Es una conciencia unificada que no nos pertenece ni a usted ni a mí ni al de más allá. Todos somos patrones transitorios de comportamiento de esta conciencia unificada.
--Entonces, todos somos iguales.
--Somos una matriz particular de pensamiento dentro del mar de la conciencia. Esas matrices se reciclan como seres con sentimientos.
--Cuesta de comprender. ¿Qué es, según usted, la realidad?
--La realidad es la suma de pensamientos, percepciones, emociones, relaciones personales, interacciones sociales, biología y fuerzas de la naturaleza. Todo son diferentes aspectos de la conciencia.
--¿La conciencia es real?
--Solo la consciencia es real, todo lo demás es una proyección. Los pensamientos, así como la materia, son impulsos de energía e información.
--¿Un sueño es real?
--Un sueño es tan real como el mundo físico. Los dos son proyecciones de nuestra consciencia. El mundo es un sueño que despierta.
--Hay distintos niveles de realidad.
--El primer nivel es el físico o material, el universo visible. El que llamamos mundo real.
--Todo lo que podemos escuchar, ver, sentir, etcétera.
--Exacto. El segundo nivel es el ámbito cuántico. Tu mente, tus pensamientos, tu ego, y la parte de ti que normalmente consideras que es tu ser, son parte del ámbito cuántico. También las cosas. La silla en la que estás sentado no es otra cosa que energía e información.
--Pero la percibimos como algo sólido.
--Porque los sucesos en el ámbito cuántico ocurren a la velocidad de la luz, y nuestros sentidos no lo pueden procesar en su totalidad.
--¿Y el tercer nivel de realidad?
--No está en ti ni fuera de ti: simplemente, es.
--¿Puedo conectar con él?
--Sí.
--¿Cómo? ¿Meditando?
--Meditando o bien simplemente siendo, estando.
--¿Piensa usted mucho en Dios?
--Prefiero no pensar mucho en Dios, porque el hecho de pensar te aparta de Dios. Solo el hecho de ser te permite estar con Dios.
--El sábado está en Barcelona dando una conferencia, y regresa en otoño. Viaja usted mucho.
--Mi cuerpo y mi mente viajan, pero en el fondo yo no viajo. En un universo sin ubicación, no hay ningún lugar adonde ir.
--Pues trabaja mucho. Publica una cantidad colosal de libros y da muchas conferencias.
--Sigo mi ritmo natural. Es espontáneo, sin esfuerzo y lleno de alegría por los resultados.
--¿Existen las casualidades?
--Yo las llamo sincronías. Las coincidencias o casualidades son sincrónicas. Son el comportamiento fundamental de la naturaleza.
--Hay gente que no cree en las casualidades.
--Si no experimentas casualidades, algo va mal. Las casualidades o coincidencias son la esencia natural de nuestra realidad. El cuerpo humano tiene unos 100 trillones de células haciendo 100.000 actividades cada segundo, todas sincronizadas entre ellas. Y nuestros ritmos biológicos están sincronizados con el ritmo del universo.
--Usted es doctor. ¿Cómo se cuida?
--Yo no me cuido: el universo cuida de mí.-
-Pues qué suerte. ¿Ha encontrado resistencias en la medicina tradicional?
--Nunca se me resiste nada, porque nunca intento derrotar algo. Soy un amante, y no un luchador.
--¿Qué quiere ser en otra vida?
--Eso lo decidiré cuando llegue el momento.